DIEZ MANDAMIENTOS PARA ATRAVESAR LA CRISIS Y VOLVERSE MÁS SENSUAL
¿Qué es lo que hace que no podamos dejar de mirar a alguien cuando actúa? ¿Son sus ojos, su porte? ¿Su hegemonía o su fealdad? ¿Su decir o lo que está diciendo? Hoy quiero hablar de la sensualidad de los actores. Podrán acusarme de vanidosa y tendrán razón, pero el magnetismo que tiene una persona que actúa que hace que no podamos dejar de mirarlo, es un misterio que merece de estas páginas para desentrañarlo.
Hay una escena bastante icónica de nuestro cine argentino que creo que pone en cuestión muy claramente esta temática que traigo: la escena de baile de Los Paranoicos de Gabriel Medina, con Jazmín Stuart y Daniel Hendler. Ellos simplemente bailan, bailan mucho durante 3 minutos (¡para el cine 3 minutos es una eternidad!), cada tanto se miran a los ojos, los cuerpos están sudados, disfrutan el tema que suena (por cierto un temazo, “Nada de nada” de Farmacia) y de un momento a otro, ella desaparece hacia la nada. Y creo que esto es una gran metáfora de actuar en cine: poner el cuerpo, toda la carne al asador, por unos segundos, con suerte minutos, y en un “¡Corte!” esa eterna y enorme entrega se desvanece, porque sí, como si fuera un truco de magia.
Nombro esto a modo de reivindicar y recordar algo que cada vez veo menos. Una entrega desmedida y porque sí, tan contundente que logra que nos podamos magnetizar y recordar actuaciones para toda la vida. ¿Hay algo más lindo que enamorarse de un actor o de una actriz? ¿Hay alguien que esté leyendo esto que nunca haya salido del cine o de una obra enamorado de algún personaje?
En las películas o series filmadas actualmente por reconocidas plataformas multinacionales, no solo se empata la técnica y todo luce igual, sacado de una misma máquina de chorizos como si fuera un catálogo de Avon (de hecho, un poco lo es) sino también pasa algo terrible: se empatan las actuaciones, como si las actuaciones y la sensibilidad y un cuerpo y una cara fueran algo posible de empatar!!!! ¿A qué me refiero con empatar? Son actuaciones pensadas para vender un producto, por ende son actuaciones aptas para todo público. Y si hay algo que para mí no tiene el arte de actuar es que sea apto para todo público, no hay que gustarle a todxs, no deberíamos gustarle a todxs, eso es una mentira patriarcal y capitalista. Bueno, me puse un poco bolchevique.
Pero a lo que me refiero es que en la escena de Los Paranoicos es como si le pudiéramos sentir la sangre a los protagonistas. Estamos ahí con ellos, nos dan ganas de bailar y estar vivos. No están prolijos, son bellos, claro que son bellos, porque la tiranía de la imagen siempre será la tiranía de la imagen. Pero son humanos. Por contraposición, la escena de baile de la película Climax del polemiquísimo Gaspar Noé, se parece más a una puesta de un show hiper coreografiada, bastante publicitaria y hegemónica. Da gusto verlos pero nos deja perpetuados en el lugar de espectadores. “Miren qué lindos y virtuosos somos, ustedes humanos mediocres”. A mí eso, como actriz y espectadora, me aleja de la experiencia humana de lo que es ver una película, de la vitalidad y el magnetismo que se me aparece cuando veo a alguien actuar. Sé que son películas incomparables en tanto a producción, de dónde vienen y quién y cómo se dirigen, pero los actores son los actores. Una dirección y un formato siempre modifica un tipo de actuación. O mismo en TikTok. No deja de asombrarme la cantidad de actuaciones que hay en TikTok, y algunas muy buenas, pero me pregunto: ¿es algo inolvidable? ¿Por qué están actuando estas personas que ponen su celular en su casa y se filman? ¿Lo contundente es tener 1 millón de seguidores? Parecería ser que sí. Que estamos en una época donde todo es poco contundente y más que olvidable, y por supuesto, el cine no iba a estar eximido de esta maldad que nos acecha.
Entonces me voy al teatro. ¿Qué pasa en el teatro que no pasa en el cine? Noto que en estos momentos de crisis política y cultural hay más obras que nunca. Y grandes obras. Hay “gente famosa” que jamás vi en el teatro haciendo obras en salas independientes. Creo que más allá de lo obvio, que es que hacer una obra de teatro es mucho más barato que hacer una película, también hay un gesto político y poético en habitar el teatro. Es estar conectado con esta vitalidad y artesanía, con este magnetismo que nombro a la hora de actuar. En el teatro no existe el corte tal como existe en el cine. Una es ama y dueña de guiar a su propio cuerpo, voz y actuación durante lo que dure la obra, de hecho el corte, si ocurre algún accidente durante el espectáculo, lo produce el actor, no el director. Me parece que ahí es donde aparece un magnetismo ineludible. Esa obligatoria vitalidad, la de “montarse en una”. Y no digo que en el cine haya menos actuación por esto, para nada. Pero es una actuación distinta con dinámicas muy distintas, en un punto menos autónoma, dependiente de muchas áreas a la hora del: ¡ACCIÓN! En una época tan bastardeada por la industria y las multinacionales, claro que las actuaciones en el mundo audiovisual se verán modificadas y ultrajadas, como si en una fantasía nos despertáramos y el monstruo todavía siguiera allí.
Mientras escribo esto pienso que no quiero ser un viejo loco de 25 años que piensa que todo tiempo por pasado fue mejor, que es muy difícil tener esperanza, fe y perspectiva en una de las peores crisis que está atravesando la Argentina en años, y ni hablar del cine nacional, nuestro amado tesoro reconocido y valorado en el mundo entero y con un material de archivo intachable, de repente: en extinción. Sí, definitivamente el Presidente está haciendo todo lo que dijo que iba a hacer.
Entonces, si nos vinculamos con esto que está en extinción desde la actuación poniendo toda la carne al asador, volviéndonos inolvidables y sensuales, ¿podrán los años 20 ser recordados para siempre? En este momento carezco absolutamente de cualquier tipo de certeza, solo tengo apenas un par. Una es que el magnetismo y la presencia al fin y al cabo tienen que ver con estar cerca de unx mismx (¡dificilísima tarea en el mundo de hoy!) ¿Y entonces cómo me acerco a mí mismx? ¡Poniéndome en contacto con otrxs! Los espacios de pensamiento y creación como filmar una película, hacer una obra de teatro o mismo escribir estos textos creo que son de suma vitalidad y magnetismo para el presente que nos concierne. Yo no creo que exista algo como actuar bien o actuar mal, pero sí creo en la materia sensible del humano, que es la materia prima con la que los actores hacemos cosas. Abrir esos cinco sentidos y ponerlos a disposición del mundo. Y hago hincapié que actuar no es solo actuar, actuar es también vivir, salir a comer, besarse, enamorarse, viajar, bailar como si no hubiera un mañana como tan bien lo hacen Daniel Hendler y Jazmín Stuart en Los Paranoicos. La otra certeza que completa el par es que necesitamos que la cultura insurja y emerja. Y para esto no necesitamos plata, necesitamos actitud, decisiones, encontrarnos más en bares y desinstalarnos las redes sociales.
Trataré a continuación de hacer un decálogo para ejecutar una actuación inolvidable por fuera de las lógicas industriales de producción. Lo llamaré “DIEZ MANDAMIENTOS PARA ATRAVESAR LA CRISIS Y VOLVERSE MÁS SENSUAL”. Procederé a escribirlo todo en mayúsculas porque es un poco insoportable y alterado, ¿y quién más insoportable y alterado que una actriz?
- ABRIR BIEN GRANDES LOS OJOS. EL AIRE ENTRA MÁS ENTONCES PARECERÁ QUE SE ESTÁ SIEMPRE CONMOVIDO Y ALERTA. SI ALGUIEN VE LA VIDA A TRAVÉS DE TUS OJOS NO SE VA A OLVIDAR NUNCA DE VOS. TENÉS QUE PODER CONTAR UNA HISTORIA A TRAVÉS DE TU MIRADA. UNA VEZ ALGUIEN ME DIJO QUE OTRO ALGUIEN LE DIJO: “HAY ACTORES QUE TE CUENTAN LA LUNA Y OTROS QUE TE LA MUESTRAN”. MOSTREMOS MÁS Y CONTEMOS MENOS.
- SABERSE LINDO AUNQUE SE SEA FEO.
- RESPIRAR Y HACER CONSCIENTE LA RESPIRACIÓN. VIVIMOS RESPIRANDO JAMÁS SABIENDO QUE LO ESTAMOS HACIENDO. ENTRAR EN PROCESOS ESQUIZOFRÉNICOS Y SUTILES SON DE SUMA NECESIDAD PARA EL CAMPO FICCIONAL.
- MIRAR A LA PERSONA CON LA QUE ACTUÁS. POR SUERTE, GRACIAS AL CIELO, NO ESTAMOS SOLOS. MIRAR DE VERDAD A AQUEL QUE TE ACOMPAÑA EN LA ESCENA PUEDE ABRIRTE UN CAMPO INESPERADO DE PROFUNDIDAD Y EMOCIÓN QUE NO SABÍAS QUE TENÍAS. SIEMPRE SE ACTÚA CON UN OTRX Y PARA EL OTRX Y ESO ES LO QUE SIEMPRE NOS VA A SALVAR (DE NUESTROS DEMONIOS, NUESTROS YEITES Y LA ENORME CANTIDAD DE VICIOS QUE TIENE CADA ACTOR).
- NO LE ROMPAS LAS PELOTAS AL DIRECTOR PREGUNTANDO GILADAS. EL DIRECTOR ESTÁ CON MIL COSAS EN LA CABEZA AL MOMENTO DE DIRIGIR. ASEGURATE DE SALIR A CENAR UN PAR DE VECES, ENTABLAR UN VÍNCULO DE CONFIANZA Y ENTRAR EN SU CABEZA, EN SU UNIVERSO. RICHARD LINKLATER Y ETHAN HAWKE EN UNA CHARLA DICEN QUE EL VÍNCULO ENTRE UN DIRECTOR Y UN ACTOR NO SE TRATA DE DAR Y ACATAR ÓRDENES, SE TRATA DE IR A VER UNA OBRA DE TEATRO JUNTXS Y HABLAR A LA SALIDA DE QUÉ LES PARECIÓ. SI ESE CAMPO ESTÁ GANADO, CUANDO ESTÉN TRABAJANDO NO VAS A TENER NI QUE PREGUNTARLE LA HORA A QUIEN TE DIRIJA.
- APRENDETE BIEN EL TEXTO, COMO DIJO SANDRA HÜLLER CUANDO LE PREGUNTARON CÓMO HABÍA INTERPRETADO LA ESCENA DE LA PELEA EN ANATOMÍA DE UNA CAÍDA.
- JUNTATE CON GENTE A ACTUAR, LO QUE SEA. NO TIENE QUE SER LA OBRA NI LA PELÍCULA DE TU VIDA, HACÉ AMIGOS, DIVERTITE, ELEGÍ UN MATERIAL QUE POSIBLEMENTE NO VAYAS A HACER NUNCA EN LA VIDA PARA HACERLO. NO ESPERES LLAMADOS PORQUE ESOS LLAMADOS NUNCA VAN A LLEGAR, LLAMÁ VOS A LA GENTE PARA CREAR.
- FALTATE EL RESPETO A VOS MISMX, NUNCA A LOS DEMÁS. CASARSE DEMASIADO CON LA IDEA QUE SE TIENE DE UNX MISMX PUEDE SER MUY PELIGROSO A LA HORA DE ACTUAR (Y SIEMPRE). NO QUEREMOS SER ESOS “ACTORES QUE SIEMPRE HACEN LO MISMO”.
- CUANDO ACTÚES PENSÁ EN CUALQUIER COSA MENOS EN QUE TENÉS QUE ACTUAR.
- HACE FALTA DECIR QUE ‘NO’ A PROYECTOS. NO ENTREGUES TU CORAZÓN A CUALQUIER MATERIAL, NO DA TODO LO MISMO. TU ‘YO’ DEL FUTURO TE LO VA A AGRADECER MUCHÍSIMO.
Almudena González (1999) es actriz y docente. Nacida y criada en Buenos Aires, egresada del Instituto Vocacional de Arte y estudiante próxima a recibirse de la UNA. Participó en Argentina, 1985 dirigida por Santiago Mitre y protagonizó El viento que arrasa dirigida por Paula Hernández, entre otros trabajos audiovisuales. Fue seleccionada en el 2023 para ser parte del programa “Rising Stars” en el Festival Internacional de Cine de Toronto y en el 2024 para ser parte del Talents, programa organizado por la Berlinale, BAFICI y la Universidad del Cine. Actualmente se encuentra ensayando dos obras de teatro y cocinando para sobrevivir.