Encuesta de poesía
Encuesta de poesía
Una generación define sus preferencias
En distintas épocas, las revistas literarias argentinas intentaron mapear qué leían y escribían las nuevas generaciones. Nosotros, en 1923, lanzó su encuesta de poesía en medio de un auge de disputas estéticas en las que cada bando quería defender sus autores, su canon, su visión del arte y del mundo. Preguntaban por la edad del encuestado, si sentía que había “orientación estética entre él y los escritores de su edad”, sobre sus “maestros”, sobre sus contemporáneos favoritos. Eran preguntas hechas y derechas, dirigidas a un puñado de poetas. Ellos, a su vez, respondían largo y tendido. Borges, por ejemplo, explicaba que no se sentía hermanado con “los tradicionalistas ñoños con sus terminaciones en illo y el viva Dios intercalado, los afrancesados endebles con el aburrimiento y la sonrisa y el chiste sin travesura, los gritadores del susto, los versificadores del aguachirle, las chilladoras del encelamiento hecho ripio, los partidarios de la adjetivación balbuceante y de la metáfora lóbrega”.
Años más tarde, la encuesta se replicó en distintas generaciones. El periódico MARTÍN FIERRO hizo lo suyo en 1924, la revista Zona en 1963. En 1982, el Centro Editor de América Latina dirigió una encuesta elaborada por Carlos Altamirano y Beatriz Sarlo. En los 80 y 90, la gesta fue repetida varias veces en el Diario de poesía. La revista La pecera retomó la idea en 2007, y Plebella en 2009 se permitió aún más extensión gracias a su blog. En 2021, La Agenda decidió “emular aquel proyecto titánico” del Centro Editor de América Latina “y lanzarlo al presente” con las mismas preguntas. En fin: a pesar de los distintos momentos y plataformas, la metodología de pocos encuestados, preguntas amplias y respuestas relajadas nunca cambiaba tanto.
Hoy los tiempos son otros. Por eso creemos que un censo puede tomar otras dimensiones y formas. Acordes a la actual recopilación infinita de datos, a la posibilidad de grandes bases y a la amplia llegada dada por las redes sociales, apuntamos a obtener respuesta de cuanto poeta encontráramos por ahí: argentinos en sus veintes que hubieran publicado poesía, donde sea, cuando sea. Surcamos Instagram, X, blogs, revistas, diarios, ciclos de lectura, ferias editoriales y librerías. A cada poeta encontrado le preguntamos por otros. Contactamos algo así como 300 poetas jóvenes, de los cuales respondieron 134 Intentamos cubrir toda la geografía del país, pero no logramos encontrar (o no respondieron) poetas de nuestro recorte etario en Catamarca, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones, Neuquén, San Juan, San Luis.
A cada uno le pedimos que listara sus tres poetas preferidos, de cualquier tiempo y lugar; tres argentinos de antes; tres de ahora y también que eligiera un poema argentino, que nos dejara uno de producción propia y un comentario general. Esto generó una base de datos que pudimos traducir a información: quiénes fueron los poetas y poemas más votados y, a partir de ellos, qué épocas y geografías se prefieren, cómo vota cada género, etc.
He aquí los resultados.
Saquen sus conclusiones.